Por:
Fernando Espinoza Nole
Asociación de Artística de Paita

Cansados de escuchar en diferentes radio emisoras de la localidad, de las irregularidades que se cometen en la actual gestión municipal de la provincia de Paita, nos resulta como paiteños algo irritante, quienes observamos desde afuera la problemática local.
Por que no pensamos con una total confianza, que es indispensable emprender una cruzada a favor de fomentar nuestros valores, tanto éticos como culturales, que son cada vez venidos a menos.
Por ejemplo en la actual administración, se favorece la osadía de lo ilegal, y esto se ve y se siente en nuestra localidad.
Pero parese que nuestro mandatario o sea nuestro alcalde, tiene una tendencia a identificarse con los menos capaces, con los indignos, los arrastrados, los chupamedias, premia la mediocridad de los ineptos. A nuestro parecer, nuestro gobernante tiene un “Parentesco de Pensamiento”.
A esta marcha nos estamos resbalando a una situación en que nuestras vidas decentes y prestigiosas serán destruidas de una manera innoble.
La corrupción incontrolable en los entes públicos, los allegados al entorno familiar, los enfrentamientos entre funcionarios, la impotencia ante tanta injusticia, una juventud desesperanzada, son parte de nuestra siega cosecha que en nuestra sociedad, estamos obteniendo, por la pérdida lenta de sus valores más elementales.
Que nos destruye del desarrollo libre de nuestros pueblos, elevados a los mediocres y entierra los justos anhelos de nuestros pueblos, al manipular la verdad y la justicia.
Como ciudadano expreso libremente estas ideas, por que veo como necesario una disciplina para generar una confianza social, para que las fuerzas democráticas venideras, sean trasparentes, justas, buenas, y honestas.
Hay que imponer la necesidad de recuperar nuestros valores, cívicos, culturales, éticos, morales, religiosos y sociales.
Sin embargo contemplamos que estamos viviendo una realidad en blanco y negro. Pero me pregunto ¿Habrá una respuesta moral a esta crisis que estamos viviendo?
Creo que para lograr una provincia justa es fundamental la confianza, por eso la base fundamental en una sociedad es la confianza y honestidad entre sus miembros y la única manera de que crezca, esta confianza es promoviendo una ética, dirigida no para el bien común, que supere el egoísmo de buscar antes que nada los propios intereses particulares.
Hay que incrementar la ética de cooperación sincera, en todos los ámbitos familiares, laborales, empresariales, en todos los sectores tanto públicos como privados.
Para desarrollarnos tenemos que ser hombres rectos, honestos, decentes, íntegros, sin operadores económicos ni agentes políticos, que sientan fuertemente en su conciencia el llamado al bien común.
La carta a los filipenses en las sagradas escrituras dice: todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, tenlo en cuenta y el DIOS de la paz estará con ustedes.