POR: FERNANDO ESPINOZA

(ASOCIACION DE ARTISTAS DE PAITA)

 

Que pena me dan aquellos regidores que por ser de gobierno de turno se limitan a decir “si señor” a todo lo que el mandamás veterano y su asesor  propone, sin mayor debate ni reflexión, donde los votos no son de conciencia si no de consigna. Mas pena me da aquellos que sin ser mayoría, supuestamente de oposición, se someten y terminan apoyando propuestas por demás innecesarias.

 

Al margen del monto que se pudiera recibir en calidad de dietas, los regidores han sido elegidos por dos cosas, una normativa y otra fiscalizadora, según la ley orgánica de municipalidades, ambas son iguales de importantes, pero como fiscalizadores tienen la faculta de vigilar por que se siga el debido proceso, sin saltos con garrocha; y que los recursos económicos,  que salen de todos los paiteños, sean bien empleados, de lo contrario terminarían  enriqueciéndose quienes han sido llamados para servir,  y no para servirse del cargo.

 

Es lamentable que entremos al tercer año, en funciones y en la actual gestión municipal, se haya producido tanto escándalo.

 

El puerto de Paita ya no se merece autoridades que se laven las manos, que se encuentren rodeados de funcionaros poco idóneos y de dudosa reputación, como y se viene observando en dicho local municipal, se ofreció el oro y  el moro pero se olvidaron de un gran detalle, que es la responsabilidad,  honestidad y transparencia y nada de lo acontecido en estos veinticuatro   meses  y catorce días, se acerca a lo ofrecido, en la campaña municipal.