Por: MARCELINO APARICIO

 

El siempre controversial ex alcalde aprista Porfirio Meca acaba de renunciar a su militancia partidaria para tener las manos libres y así participar como independiente en las elecciones municipales del 2010. No tenía otra alternativa luego del vergonzante revés político que significó su frustrada participación en las justas electorales del 2006, que a la postre llevaron al poder (por cuarta vez) a abúlico Alejandro Torres.

La abrupta salida de Meca es el punto final (¿o quizá la partida?) de una pugna feroz por el manejo político del partido de gobierno en Paita.

La ex autoridad, como se recuerda, gobernó sin pena ni gloria entre 1984 y 1986, dejando la posta a otro de los célebres incapaces que gobernaron la provincia en los últimos 34 años: Milton Ramírez Herrera.

Han pasado más de 20 años desde la última vez que Meca estuvo en el sillón edil y ahora vuelve con nuevo pelaje en busca de poder. De aquel paso por la municipalidad sólo quedan vagos y amargos recuerdos; y una que otra pista y vereda parchada “a la champa”.

Para desgracia de Meca, (y algarabía de sus adversarios políticos) en su currículo no hay obras de envergadura social que justifiquen un retorno auspicioso a la comuna paiteña.

Sus líos internos con personajes como Dorcy Niño y Zoila Fiesta catapultaron su salida, y -de paso- le dejan el camino libre a Billy Montufar, el eterno candidato del aprismo que tiene que cargar con los pasivos del partido de la estrella.

Algo sintomático resulta del análisis político que rebasa los linderos de la provincia; porque hablar del Apra es hablar de la gran historia de encierra este partido que en sus años aurorales sí fue un conglomerado popular que defendía al campesinado, estudiantado, madres solteras, pobres y desposeídos.

Por el contrario, hoy vemos al Apra, especialmente a Alan García y compañía, entregados en cuerpo y alma a los brazos de las transnacionales, regalando nuestras riquezas (cobre, oro, plata, petróleo, puertos, aeropuertos, etc) mientras humildes amas de casa lloran en los mercados por las incontrolables alzas de los alimentos.

Quizá Meca entendió que el Apra no tiene futuro político en Paita y abriga la esperanza de que la gente olvide su pasado y vote por él como independiente. La última vez que el pueblo le dio un cheque en blanco al Apra fue en 1986, cuando resultó electo Milton Ramírez Herrera, un personaje que vino a Paita, almacenó lo que tenía que almacenar y luego fugó para nunca más volver, en uno de los episodios más vergonzantes de la historia electoral. El Apra estafó a Paita con Milton Ramírez. Esa fue la más dura traición que le hizo el Apra a Paita, porque Milton Ramírez ni siquiera sabía que existía Paita y el Apra se la dio como trofeo. Y eso lo permitieron los apristas de Paita, entre ellos, Meca, que ahora renuncia pero no por convicciones políticas sino por simple estrategia electoral. Pero el pueblo no olvida, por ello no creo que tengamos que esperar hasta el 2010 para ver una nueva derrota electoral de Meca, uno más en la extensa lista de politicastros que gobernaron la provincia en los últimos 34 años y hoy sueñan con volver a mamar de las ubres del Estado. SEGUIREMOS INFORMANDO.

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