¡Gloria a Grau, quien

triunfante pasea por

los mares, el patrio pendón.    

 

Que, cual llama sagrada

flamea entre el humo

y el tronar del cañón!  

 

Es altar cada pecho peruano

donde se alza su imagen

bendita nuestras mentes

conservan escritas su

memoria, con limpio fulgor. 

 

Que el vibrar los belígeros

bronces en la lucha

feral se agiganta, de la

patria la enseña

levanta, y la cubre

de lauros y honor.