septiembre 2008


Por: MARCELINO APARICIO

 

El Congreso de la República acaba de publicar un revelador libro que cambiará la historia del Perú. En ese texto se reconoce de manera oficial y por primera que el almirante Miguel Grau nació en Paita.

“Miguel Grau nació en el puerto de Paita, Piura el 27 de julio de 1834”, se lee en las páginas dedicadas al insigne marino paiteño.

El texto tiene un tiraje de mil ejemplares y ha sido distribuido entre embajadas, agregadurías culturales,  políticos e historiadores.

Es la primera vez que la historia oficial reivindica la natalidad paiteña de Grau. Nunca antes una institución había reconocido de manera tan abierta una verdad que para los paiteños era innegable: Grau nació en Paita.

Por ello, cuando los paiteños que trabajamos lejos de Paita nos enteramos de que el Congreso planeaba la publicación del libro, nos propusimos como tarea primordial cambiar la historia y hacer justicia a Paita.

Hablamos con los historiadores encargados del estudio y nos confirmaron que ellos ya sabían que Grau vio la luz en Paita.

No se crea que fue tarea fácil convencerlos de que la cuna de nuestro ilustre héroe fue esta tierra bañada por el mar y el sol y la luna. Pero se hizo. Al final, por las investigaciones que ellos mismo habían realizado a lo largo de los años, decidieron publicar el libro con el agregado de que Grau nació en Paita.

Después de esta gestión, venía la larga espera para ver publicado el libro. Ese día llegó el 20 de julio último cuando vimos el libro impreso. Pero sólo estaba destinado a embajadores y otras altas autoridades; entonces nos dimos mañas para que uno de los ejemplares terminara en nuestras manos. La última parte de la tarea era traerlo a Paita y ponerlo en manos de personas competentes.

El último domingo 21, durante un homenaje que rendimos a don Julio Ramírez Pasquel, cumplimos la última parte de nuestra misión y dejamos el libro en poder de una persona muy ligada a la historia de nuestra provincia: el bibliotecólogo Jimmy Abad Coloma, quien será el albacea del texto en coordinación con el Patronato Cultural de Paita y la Asociación de Artistas de Paita. Es nuestro deseo que cualquier paiteño o extranjero interesado en la historia de Grau pueda tener libre acceso a revisar el libro, previa coordinación con el señor Abad Colona.

Después de hacer todo este trabajo le decimos a los paiteños: Misión cumplida. ¡Ya demostramos que Grau nació en Paita!  

 

 

Por: MARCELINO APARICIO J.

En la sesión del pasado jueves 11 de setiembre, el pleno del concejo provincial de Paita, a iniciativa del alcalde Alejandro Torres Vega (ATV), otorgó de facto un plazo de 45 días a Consorcio Sero para culminar las obras en las calles adyacentes al mercado. Ningún concejal se opuso a tan descabellada metida de pata y todos musitaron al unísono: “chi… cheño”, lo que pone en tela de juicio la capacidad fiscalizadora de los regidores. En todo caso, la ampliación del plazo se debió votar a mano alzada, tal como dispone la Ley Orgánica de Municipalidades.

ATV y sus asesores temen que la cuestionada empresa abandone las obras o imponga un arbitraje, lo que agravaría aún más el daño causado a la ciudadanía. Echaron mano a una salida fácil ya que nada asegura que cumpla su promesa de entregar el proyecto en 45 días.

ATV y su triste prole persiste en el silencio absoluto como arma de defensa contra quienes cuestionan el mal uso del erario nacional pero olvidan que el derecho a fiscalizar lo puede ejerce cualquier ciudadano, según la Constitución Política vigente.

Constantino Colona reclama un avance de 40%, pero calla una verdad ecuménica: la obra debió culminarse en 90 días, es decir el 20 de julio del 2008, ya que comenzó la primera quincena de abril. No sólo eso, sino que se puso un tapón en la boca cuando revelaron que la comuna pagó a Consorcio Sero un millón 534 mil soles, pero los trabajos no están ni a la mitad de su ejecución y ya se canceló el 75% del precio total: 2 millones de soles.

Actualmente menos de 20 obreros laboran con una mezcladora de concreto, carretillas, picos y palas de albañil. ¿Y la moderna infraestructura de Consorcio Sero?

Hay que abrir bien los ojos porque la municipalidad tiene otras obras que debieron ejecutarse este año, pero de las mismas no se ven ni las columnas. Por ejemplo, de acuerdo a información del Sistema Electrónico de Adquisiciones y Contrataciones del Estado (Seace), la comuna de Paita destinó un millón de soles para pavimentar calles en la parte alta y baja de la ciudad, mientras que al Programa del Vaso de Leche fueron S/. 627,516.00. En la restauración del Centro Histórico Iglesia Matriz Las Mercedes se presupuestaron S/. 500 mil pero hasta hoy no se ve ni un sol. Incluso la Sociedad de Mercedes aseguró que el pintado del añejo centro religioso se hizo con recursos propios y el cabildo sólo destinó 14 mil soles para elaborar el expediente técnico, pero del medio millón de soles no se oye padre. Al parecer, el despilfarro no sólo se da en la obra del mercado, sino que la pus de la improvisación brota a raudales, mientras el congestionamiento vehicular agobia diariamente a pasajeros y choferes y los productos de primera necesidad (carnes, frejoles, verduras y legumbres) se venden a la intemperie, exponiendo a los paiteños a una epidemia fatal. No hay derecho a tanta ineficiencia.

Por: Heriberto Abad Coloma

heriberto048@hotmail.com

 

MI HOMENAJE DE ADMIRACIÓN A LA DRA. RUTH HURTADO ESPEJO, PAITEÑA ILUSTRE

 

Cuando los ex – San Franciscanos revisamos el pasado periodístico de la tierra madre, recordamos infinitamente aquel joven y lozano periódico llamado “Argos” ¿Lo recuerdas?

¡Claro que lo recuerdas! Era editado por el Colegio para recibir las expectativas de profesores y alumnos, convertidos en mensajes transparentes, que número a número, se fueron ubicando como un suceso de carácter cultural de gran impacto en el puerto.

         No percibí las causas de su desaparición, pero grabé los recuerdos de esa bella época y me hice la promesa de sumergirme en la historia griega, para comprender algún día ¿Por qué Argos?

         Argos se llamaba aquel sólido barco comandado por Jason, a quien acompañaban, Hércules, Castor, Polux y Orfeo, a estos héroes se les denominó argonautas. Ellos fueron en busca del vellocino de oro y para lograr su objetivo Jason se relacionó con la hija del Rey, la Maga Medea.

         Bien, la historia es larga y hermosa, pero solamente queremos llegar al conocimiento de la vinculación de Argos, con la gesta educativa del Colegio San Francisco. Abrigo la esperanza de que nuestra interpretación sobre un hermoso espacio histórico, se actualice y se retome por nuestra comunidad.

         Y aquí, es precisamente donde hacemos un alto, para señalar la inspiración de los editores del periódico, al vincular la tarea educativa del Colegio, con la misión legendaria del Argos y los Argonautas, en la contienda paiteña contra el monstruo de la ignorancia.

         La historia paiteña ha registrado que las primeras promociones de San Francisco hicieron camino al andar, se fueron en busca de la superación cultural, que más tarde coronarían con éxito, ingresando a las Universidades, para capturar el vellocino de la cultura y la profesionalización.

         Argos –dice la historia– era un barco sólido, como lo era el Colegio San Francisco de nuestra época, cuya fortaleza se apoyaba en una dirección eficaz, complementada con una calificada participación de excelentes profesores y de alumnos aprovechados, identificados con la bendición del patrono del puerto.

         Como todas las cosas en la vida, este hermoso recuerdo llega a su fin, pero quiero expresar una esperanza, para que el operativo histórico paiteño, continúe ejecutándose por siempre, a bordo del Argos San Franciscano, llevando consigo el mensaje del desarrollo de Paita, nuestra Tierra Madre.

¡Dios te Salve Oh Francisco Bendito!

¡El Señor nos ha dado tu amparo …….. y tu inspiración!

 

Paita, Setiembre 2008

 

Por: Marcelino Aparicio J.

 

 

El fracaso del proyecto de rehabilitación de calles adyacentes al antiguo mercado de abastos de Paita es una perla más en la extensa lista de errores perpetrados en la gestión de Alejandro Torres Vega (ATV). En abril último, la obra fue entregada entre gallos y medianoche a Consorcio Sero, cuestionada por abandonar trabajos en el Alto Piura.

Con una inversión de 2 millones soles, el proyecto tenía un plazo de ejecución de 90 días, pero han pasado cuatro meses y las obras están semiparalizadas, avanzadas en apenas 15%, incluso Consorcio Sero habría planteado un arbitraje para ampliar el presupuesto. (sic). Con estos nefastos antecedentes nadie se explica porqué  entregaron el proyecto a esta empresa; pero la opinión pública porteña señala con el dedo acusador a Constantino Colona, un ex diputado que maneja los hilos del poder tras bambalinas y funge de asesor de ATV.

Se debió convocar a licitación pública, pero los consejeros pretextaron la Cumbre APEC y así la obra terminó en manos de Consorcio Sero; sin duda una burda tinterillada para sacarle la guaracha a la ley. Se habría entregado más de 50% de adelanto pese a que Consorcio Sero no presentó cartas fianzas, incluso ni siquiera compró las bases.

El segundo error fue la improvisación total en el inicio de los trabajos ya que sin una estrategia de convencimiento efectiva, el proyecto acabó en el atolladero y los primeros en oponerse fueron los comerciantes a quienes intentaron desalojar a la viva fuerza.

Es cierto que urge reordenar el centro de abastos pero en este caso el remedio resultó peor que la enfermedad. La postergación ha traído graves problemas de congestionamiento vehicular y contaminación ambiental. Los alimentos se expenden al aire libre, sin tener las mínimas condiciones de higiene y la consecuente amenaza de epidemias.

Por estos días, Paita parece una ciudad bombardeada y nadie sabe cómo será el panorama para la feria patronal septembrina. (Que le echen unos rezos a la mamita Meche para ver si terminan antes del 24 de setiembre).

Ante esta apocalíptica síntesis, ATV guarda un silencio angustiante y sus asesores esconden la cabeza cual avestruces. Urge que abandonen sus escritorios y despejen las dudas de la ciudadanía.

Reglón aparte, merece la tenaz lucha del dirigente Miguel Nonajulca, cuyo único pecado es pedir cuentas claras a las autoridades. Ha ganado dos habeas datas para que la comuna le entregue información sobre el proyecto, pero los funcionarios se zurran en las resoluciones judiciales y violan flagrantemente la Ley de Transparencia y Acceso a la Información por la cual todo peruano tiene derecho a saber qué se hace con los dineros públicos.

Por lo demás, no debe extrañarnos esta actitud abusiva y arrogante de ATV y sus asesores ya que forman parte de ese círculo vicioso de autoridades incapaces e ineptas (W. Wong, P. Meca y otros) que han gobernado la provincia en los últimos 34 años.