Estimado Marcelino:

 

Uno de los grandes problemas que pude apreciar en la época que estuve en Paita sin lugar a dudas es lo débil de las instituciones, completamente permeadas al arribismo, infiltradas completamente por saqueadores, personas sin la preparación académica y sobre todo sin la solvencia moral que le permita afrontar esos retos diarios que significan poner a mover la maquinaria necesaria para el desarrollo que toda sociedad  necesita.

Pude leer en alguno de tus comentarios el cuestionamiento a Alejandro Torres, quien ya había tenido varias administraciones, y como dice el dicho popular “gallina que come huevo aunque le quemen el pico”, es harto sabido el festín de terrenos que se hicieron en una de sus administraciones y los desaciertos administrativos, la lista es larga y onerosa y no solo se circunscribe a este señor, pero esto que te digo que es ampliamente conocido, lo sé yo a la distancia sin estar realmente de cerca, donde se pueden apreciar los problemas “in situ” y con ese elemento propio de la ubiquidad, de lejos es difícil apreciar en su real dimensión los problemas que agobian a Paita, no sus efectos que si son evidentes.

Será necesaria una revolución, un cambio de timonel, un giro de 180 grados en todo ámbito, educativo, cultural, social, de percepción pero sobre todo como te comentaba anteriormente de liderazgo, no se le puede pedir peras al olmo, Alejandro Torres dista mucho de tener algún tipo de liderazgo, es producto de la gente que se rodea y si estos son escoria, el resultado de su gestión será justamente eso, una sociedad moderna es a mi entender esa donde el simple ciudadano entiende y discierne con suficiente capacidad como para poder elegir sin titubeos y con claridad quienes serán los que dirigan los destinos de su entorno, de su comuna, de su localidad, de su microgobierno, lo que yo vi en el tiempo que estuve, fueron una serie de estratagemas y conspiraciones de grupos que no están en la capacidad de asumir ese rol, pero si muy dispuestos a actuar en busca de intereses completamente ajenos a los que realmente aspira Paita, bien lo señalabas en un comentario, la sociedad paiteña espera tras 40 años de desaciertos políticos locales un cambio, no veo en el corto plazo ni en el horizonte político local alguien con la capacidad inspiradora para lograr un cambio sustancial que se refleje de manera evidente en la sociedad paiteña. En este sentido el sistema político centralista es uno de los grandes responsables, tanto en el nivel regional como en el nacional, asi vemos a un Trelles Lara que actúa como un cacique mas que un verdadero cohesionador en aras de un desarrollo acorde de la región, un gobierno central que en raíz a intereses partidarios se hace de la vista gorda y en perfecto contubernio con sus representantes regionales en lugar de llamarlos a cuenta.

Sin rumbo no habrá sociedad que avance ni se desarrolle, ¿que esperanza puede ofrecérseles a los jóvenes paiteños? Sinceramente veo en muchos escritos y comentarios sueños alejados de la realidad, el desarrollo como es sabido no se alcanza en un abrir y cerrar de ojos, es una constante, son políticas de estado, regionales, locales aunadas con un solo objetivo el mejorar sustancialmente no solo las necesidades básicas de la población, sino aspirar aún mas, apuntar a una elevación completa de la calidad de vida y para recordarles a los politiquillos de turno, el desarrollo real no es varilla y cemento, es calidad de educación, entornos sociales superiores, cultura y no chabacanería, orden social, orden económico pero sobre todo debe aspirar a la satisfacción personal del ser humano.

Me pregunto si alguna vez los políticos de turno habrán leído alguna obra de poesía o ensayos, o se limitarán a leer los encabezados deportivos de los periódicos, ¿que formación humana tienen estos que  me haga creer que compartimos una visión?, un político sin un sueño, sin una aspiración a crecer junto a su pueblo es una carga para este y una piedra de tropiezo.

Me causa risa por no decir tristeza contarte que en el tiempo que estuve allá, van a ser casi 5 años atrás formé parte de una Asociación de Profesionales de Paita, lo irónico del caso es que yo pedí de manera clara que quería ayudar en lo que a mi alcance estuviera sin formar parte de la directiva, ya que sería contraproducente que una persona como yo que no era un profesional en el sentido estricto de la palabra, es decir un empírico estuviese formando parte de esa agrupación, pero al final pude percatarme con pena y decepción que muchos querían y como al final lo hicieron servirse de esta como un apalancamiento para sus intereses personales y “políticos”. Esto que provino de una iniciativa de jóvenes profesionales al final me pintó un sombrío panorama en los tiempos por venir. A la distancia es lo único que puedo comentarte, la madeja está tan enredada que el asunto no es encontrar la punta, sino desenredarla, allí está la tarea primaria de todos desenredar la maraña en la que está sumida Paita.

 

Un abrazo a la distancia

 

Calidro Morelo.