marzo 2008


 

Por: Marcelino Aparicio J. 

Los campesinos paiteños de la margen izquierda del río Chira no solo sufren los embates de la naturaleza sino que, además, tienen que lidiar con poderosas empresas que, a la usanza del siglo XIX, pretenden conculcar sus derechos. Se trata de Maple Etanol, que desarrolla un programa de biocombustibles, y la petrolera Olympic Inc, que explota yacimientos petrolíferos en Pueblo Nuevo de Colán. Los que me siguen, desde hace más de tres años, en esta modesta tribuna saben perfectamente lo que pienso respecto a las inversiones. Ahí está nuestro punto de vista concreto y sereno sobre la explotación urgente de las ricas reservas cupriferas de la serranía regional. Pero no podemos permitir el abuso y la prepotencia contra cientos de humildes familias que solo tienen un pedazo de tierra para producir sus productos. En el caso de Maple Etanol, el gobierno regional que preside César Trelles, tiene gran responsabilidad en este entuerto, porque vendió tierras eriazas que eran ocupadas desde tiempos inmemoriales por campesinos de esa parte de la provincia de Paita. El caso llegó a los pasillo del congreso y será el representante del nacionalismo, Daniel Abugattas, quien presida una comisión investigadora.Los primeros en denunciar el hecho fueron los agricultores de del Asentamiento Humano Santa Rosa, quienes solicitaron la intervención de la municipalidad de La Huaca para evitar el inminente desalojo. Sus reclamos cayeron en saco roto, mientras el presidente Alan García hablaba maravillas de la producción de etanol. Luego la Asociación de ladrilleros Yahuar Huaca también puso el grito al cielo al ver que las tierras en las que trabajaron por más de 25 años eran tomados por Maple Etanol. Ellos interpusieron una demanda de amparo ante el Poder Judicial contra Luis Gullman Checa, gerente del PECHP. La Asociación de Agricultores Tupac Amaru de Villa Santa Ana, también expresó su rechazo a estas arbitrariedades, pero hasta el momento nadie dice nada. Lo que más enerva es que el Estado, que se supone protege los intereses de los peruanos, quiso venderle las tierras a los campesinos paiteños en 416 dólares la hectárea, pero inexplicablemente a Maple Etanol le vendió a 60 dólares la hectárea. ¡Qué horror!No sólo eso sino que se han vendido zonas en las que se encuentra un reservorio de agua, el cementerio, sectores arqueológicos y hasta terrenos destinados a la expansión urbana. Maple Etanol se lava las manos, como ese personaje de la Semana Santa, y sostiene que nadie le dijo que en las tierras vivían personas. Puedan que tenga razón, pero en este intrigulis, el GR queda muy mal parado.El caso de Olimpia Inc es casi similar. Es una criollada vestida de esmoquin. La Comunidad San Lucas de Colán denuncia que esa empresa no les paga 20 mil dólares por incremento de producción en 200 barriles/día. Los inversionistas sostienen que no se niegan a pagar sino que no saben a quién entregarle el dinero por que existe un pleito entra Miramar y San Lucas de Colan sobre la ubicación del lote XIII.Sería bueno, que ambas empresas se sienten a dialogar con los comuneros a fin de evitar conflictos sociales que nadie desea. Si no vean lo que pasa en el sur, donde por quítame está paja la gente hace revueltas. Si bien los campesinos son pacíficos (yo me atrevería a decir demasiado) no provoquen a león dormido, porque si despierta… 

  

 

El puerto de Paita está en riesgo de perder su condición estratégica (hub) para convertirse en un terminal básico de cabotaje de cargas líquidas (etanol) y de cargas de importación a granel, y podría ceder su lugar al puerto de Manta (Ecuador).  La advertencia la dio Julio Chavesta, dirigente de Fentenapu, quien señaló como causa la aplicación del DS 011–2008 dado el pasado 16 de marzo por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Su importancia se debe a que por su ubicación natural es el puerto interoceánico hub de perecibles, pesquero y agroexportador del norte peruano y como tal integrante de la cadena logística que lo enlaza con Manaos (Brasil). Chavesta informó que hoy darán a conocer en conferencia, en el auditorio del concejo de Paita, la posición de los trabajadores y de las autoridades de la zona, quienes exigen derogar de inmediato la citada norma. Este D.S. deforma el concepto del Plan maestro establecido en la Ley de Sistema Portuario Nacional, subordinando los objetivos geopolíticos peruanos a favor de intereses privados de Chile y Ecuador”, subrayó. MOVIMIENTO. Desde el puerto de Paita se exportaron 363 mil toneladas en 1998 pero creció a 737 mil toneladas el 2006. Las importaciones también subieron al pasar a 242 mil toneladas el 2006.

Un grupo de amigos de Trujillo que llegó de visita a Paita me hizo notar la pésima impresión que causan los carteles de cerveza instalados en el ingreso a la ciudad, más aún si nuestra localidad h asido declarada “ciudad educadora”. La pregunta es: ¿educadora de qué? Por el gran cartel suponemos que se trata de educar a la gente a beber cerveza, mucha cerveza. Qué pena. Esos carteles son una apología al alcoholismo, que nos presenta a los paiteños como amigos de la cerveza, con el respeto que se merece quienes gustan aplacar la sed con un buen vaso de cerveza. Creemos que se debe retirar ese cartel en el acto por el bien de Paita y su carácter turístico que se le quiere dar. Las autoridades porteñas tienen la palabra. (José del Carmen Panta)   

 

 

Por: Marcelino Aparicio (*) 

No se trata de estar a favor o en contra del Sutep, pero el gobierno derechista de Alan García ha dado un paso más en su burda campaña de desprestigio a los maestros. Para ello utiliza a su alfil predilecto: el ministro de Educación, José Antonio Chang. “Maestros brutos”, “profesores ignorantes”, “burros”,  repiten al unísono los estrategas de esta batalla desleal, mientras muestra a la opinión pública los calamitosos resultados del examen tomado a los docentes de todo el país. Sólo 151 de los 183 mil postulantes logrando una nota superior a 14, que les otorga el derecho a un contrato perpetuo en el Estado. Alan García, hijo de una abnegada maestra de escuela pública y alumno del colegio nacional José María Eguren de Barranco, debería entender que no construiremos nada satanizando a nuestros maestros.Muy por el contrario, hay que darles mucho cariño, capacitarlos permanentemente y mejorar sus magros sueldos. No puede seguir impulsando esta campaña permanente de insultos y maltratos, ya suficiente tienen los profesores con las vejaciones que reciben diariamente en la sede de la Dirección Regional de Educación, donde tienen que mendigar sus sueldos o “pagar una coima” para que sean atendidos en el acto. Subleva el alma ver a los maestros de nuestros hijos recibir un trato tan vil y abyecto, mientras el presidente regional, César Trelles y sus asesores se hacen de la vista gorda.Tuve la oportunidad de dialogar con el experto en temas pedagógicos y miembros del Consejo Nacional de la Educación, Dr. Hugo Díaz Díaz, quien se mostró consternado por el nivel de la prueba. “Tenemos que revisar la concepción del examen, fue excesivo para una gran porción de profesores. Sin duda que favoreció a los que enseñan matemática y lógico matemática, mientras que sus colegas de literatura, arte, historia se quedaron rezagados”, me dijo Díaz en tono de preocupación.El gobierno de Alan García sostiene que está empeñado en mejorar los niveles educativos, noble anhelo que merece una salva de aplausos, pero en su largo camino avasalla sin piedad a los docentes, convertidos hoy en día en los cucos del mal, hijos del infierno. Si el Perú ocupa uno de los niveles más bajos de la enseñanza escolar en América Latina (sólo superamos a Haití y Bolivia), no es responsabilidad exclusiva del magisterio. Aquí se conjugan diversos factores que van desde los familiares, pedagógicos y presupuesto estatal. Hay padres que creen que la formación de sus hijos sólo se debe dar en las aulas y olvidan que su aporte es vital en el hogar; hay profesores que no se capacitan y el Estado se hace el sueco en cuanto a otorgar los presupuestos necesarios para que la maquinaria educativa funcione como un reloj suizo. Aquí me viene a la mente el recuerdo de mi profesora de primaria en la escuelita fiscal de Paita, doña Laura Machiavello de Tevin, noble dama de fina alcurnia italiana que me enseñó a leer y escribir en medio de la orfandad que fue mi niñez. Por eso, en homenaje a esa digna mujer, me indigna que Alan García maltrate innecesariamente a los profesores.

 

Estimado Marcelino Aparicio:

Como paiteño y a pesar de estar lejos en forma ocasional me doy a la tarea de buscar información reciente en la red sobre Paita, afortunadamente encuentro algunos blogs como el tuyo que se dedican a tratar temas siempre de interés, no siempre los mejores por su naturaleza polémica pero siempre de interés, en una cosa si debo coincidir contigo y es que la frustración del paiteño solo se ve superada por la apatía y el desinterés de quienes teniendo la capacidad  de crear cambios se abstienen de hacerlos, como dirían los americanos “the movers and the shakers” se muestran impávidos ante el atraco que hacen muchos piuranos de las riquezas que se generan en Paita, en una oportunidad comentaba con un conocido que a estos se les debería cobrar un impuesto o en su defecto hacerles un rebajo de sus salarios, pues los muy espabilados vienen cada mañana, trabajan aquí, reciben su sueldo y se lo gastan en Piura, pagan impuestos en Piura y nada de nada le queda a Paita, ni siquiera de las riquezas que se generan en su seno. Si Grau se levantara de su tumba, el pobre se moriría del dolor de ver a Paita diezmada, por el abandono, los corruptos, los vividores y aprovechados, por la descarada e insultante falta de visión, la desidia, la apatía y el abandono absoluto de los mas mínimos valores que se requieren para hacer surgir un pueblo, ni siquiera la dignidad se salva. Cual ha sido nuestro pecado? siempre me hago esta pregunta, sin duda que buscar la respuesta puede ir a un asunto profundo de idionsicracia, de formación del hombre porteño, de educación, hemos cedido la excelencia ante la mediocridad de lo burdo y pasajero, es así que ni siquiera tenemos la suficiente capacidad de elegir con sapiencia a nuestros propios gobernantes, entonces ¿merece o vale la pena continuar en un medio social que desde el nacimiento te condena a la mediocridad? es algo que debe llamarnos a la reflexión. Lo que mas siento que adolece nuestra tierra es la falta de lideres genuinos, más allá de políticos locales arribistas , por demás decir calculadores y oportunistas. Tengo entre mis posesiones una hermosa foto de la luna, si de nuestra y única luna la de Paita y me solazo recordando tiempos mejores, pero a la vez no deja de producirme dolor el saber el sino desgraciado de mi pueblo natal.Un abrazo a la distancia

Calidro Morello