Por: Marcelino Aparicio

En medio de las enconadas pugnas entre gobierno aprista y Sutep, a raíz del tercio superior y otras torpezas más, disfruté de la sensacional película “Al maestro con cariño”, que en los 60’s marcó época y con el paso de los años se ha convertido en ícono de la rebeldía juvenil y el tesón de un humilde profesor negro por ganarse a sus alumnos y sacarlos del marasmo de una sociedad excluyente. La película consolidó una extraordinaria carrera del actor Sydney Poitier, que interpretaba a un esforzado maestro de escuela estatal, no necesariamente del tercio superior-aprista. Después de un largo proceso y a fuerza de inteligencia -y también un poco de mano dura-, el “profe” logró ganarse a sus discípulos y los salvó de un sistema educativo decadente  y marginal. El personaje de Poitier (Mark Thackeray) es la antítesis de la demagogia con la que nuestros políticos (desde la izquierda radical hasta la rancia derecha) manejan el tema educativo. ¿De donde sacó José Chang eso del tercio superior? El tema es tan descabellado que la dupla José Chang-Alan García ha recibido gruesa artillería pesada desde diversas trincheras y tuvieron que ceder ante la presión de la opinión pública. Dos personas que conocen el tema educativo y que no siempre coinciden en sus opiniones con el Sutep, como Constantino Carvallo y Leon Trathemberg han puesto de vuelta y media al gobierno y desnudaron la errática política educativa del segundo aprismo-derechismo, que representa García y los caciques del TLC-APEC.¿Por qué García se empecina a exigir a los maestros el tercio superior para acceder a una plaza en el Estado? ¿Acaso, la ilustre maestra, Nita Pérez Vda. de García, madre del jefe de Estado y maestra de escuela fiscal, perteneció al tercio superior? ¿Acaso a los alumnos de los institutos pedagógicos nacionales y privados les advirtieron que si no sacaban 18 o 20 de nota no iban a trabajar para el Estado?Eso ha sido una burda estafa que García trata de maquillar con el cuentazo de que los colegios estatales tienen derecho a tener profesores “inteligentes y brillantes que tengan 20 de nota”. Dónde queda el desempeño del maestro en el aula, su relación con los padres de familia, etc. Esto del tercio superior nos huele a un psico-social, mientras en los mercados los precios de los productos se disparan por las nubes y en los noticieros sólo escuchamos de  maestros “conchudos”, “burros” “brutos” y otros calificativos insultantes. A pesar de que García aprendió a leer en un colegio estatal, ahora sólo se dedica a darle “al maestro con odio y rabia”. También dejó para el recuerdo su promesa electoral de aumentar no menos del 10 por ciento del presupuesto nacional para modernizar la educación. Sobre el tema, no podíamos esperar otra respuesta de Trelles Lara que no fuera el “chicheñó” al centralismo aprista-limeño, mientras la educación regional atraviesa la peor crisis de los últimos años y a los sufridos maestros de planilla y contratados les pagan con 15 días de retraso o cuando a los burócratas de la Dirección Regional de Educación les da la buena gana.