Por: Marcelino Aparicio J. 

¡Cómo me cuesta hablar de los fracasados alcalde que ha tenido Paita! Voy a hacer un esfuerzo descomunal para hacerlo. Un muy atento colaborador de este blog nos alcanza la relación de los alcalde de Paita en los últimos 34 años, es decir los verdaderos responsables del atraso  de nuestra provincia como proyecto social-político-cultural  que busca el beneficio de toda la sociedad paiteña. Al leer la lista nos convencemos de que ninguno de estos personajes (muy respetados por cierto y algunos ya pasaron a mejor vida) estuvo a la altura del reto que significó poner a Paita en el pedestal que se merece. ¿Cómo es posible que una provincia como Paita, que está a punto de cumplir 150 años de creación política, esté sumida en el caos y la ingobernabilidad? Pues sin duda porque nunca existió un líder que sepa capitalizar el sentir de la gente para repuntar hacia el desarrollo y la modernidad. De la extensa lista, don Carlos Maldonado G. y don Rodolfo Guidino U. están en mejor vida; por lo tanto no debemos ni tocarlos con el pétalo de una rosa. “Que Dios, el juez supremo, los perdone porque la ley terrena los condena”, como dice el viejo vals que se cantaba allá en la picantería de la “Baila bonito”. Pero hablemos de los que permanecen en este mundo de los vivos. Ellos sí pueden hablar, los otros no. Por ejemplo, don Alejandro Torres Vega, una persona que en la última elección generó un movimiento social amplio a favor del cambio hacia la modernidad, pero al terminar su primer año de gobierno es un caos terrible y su incapacidad no hace sino reforzar la idea de que los líderes de papel que ha tenido Paita sólo sirven para ganar elecciones pero no para gobernar. Torres Vega ha tenido cuatro periodos como burgomaestre y bate todos los records, pero en el balance general todo queda en el fracaso y la mediocridad. Cuando a la gente paiteña le preguntan qué es lo mejor que ha hecho en sus cuatro periodos de gobierno, nadie sabe qué contestar y a lo sumo dicen que remodeló el local municipal.  

MECA, LA SANGRE EN LAS PISTAS.- Qué podemos decir de don Porfirio Meca Andrade, alcalde entre 1984 – 1986, durante el primer gobierno del hoy derechista, Alan García P. En la memoria de la gente no hay nada positivo que se recuerde de su gestión edilicia, excepto un proceso judicial por la muerte de una persona atropellada brutalmente en la vía Sullana-Paita. En el último proceso eleccionario (2006) quiso meterse por los palos a la alcaldía porteña, pero ni siquiera pudo ser candidato por la estrella, de modo que tuvo que ver desde la platea la derrota del “compañero”  Billy Montufar A.  De Milton Ramírez Herrera, alcalde entre 1987 – 1989, recuerdo que fue impuesto desde Lima por la dirigencia aprista para que sea alcalde de Paita. Se sacó la Tinka el hombre. Fue el peor agravio que le hiciera el centralismo aprista-limeño a Paita. Nunca lo vio a olvidar. No hizo nada y así como vino se fue, desapareció y nunca mas lo volvimos a ver. Con la elección de M. Ramírez se demuestra, una vez más, que los paiteños votan por consignan y no por planes de gobierno.  

TAY, NO TERMINO SU GESTION.- Qué decimos del señor Germán Tay Ayon, electo para el trienio 1999-2002. Fue tan cuestionada su gestión que no la pudo terminar; se presentó al siguiente proceso eleccionario y quedó en quinto lugar, es decir por las patas de los caballos. Del señor Walter Wong Ayon, alcalde entre 2002-2005, tampoco podemos decir cosas de buen talante sino todo lo contrario. Entre los muchos procesos judiciales que se le siguieron destaca uno por nepotismo y otros más. Una pena mayúscula puesto que todos sabemos perfectamente que no podemos hablar de Paita sin el aporte valioso de la colonia china y sus descendientes; no obstante sus dos representantes dejaron mucho que desear a la hora de manejar la cosa pública.

BALANCE NEGATIVO Y FATAL.- Como pueden ver, estos señores no son lo mejor que le pudo pasar a Paita, pero en sus manos estuvo el desarrollo de la provincia, y nunca aceptaron el reto del desarrollo, fracasaron rotundamente. En suma, todos son náufragos de la modernidad, con el agravante de que arrastraron a toda la provincia al despeñadero del atraso y el tercermundismo. Esto nos demuestra que en los últimos años los paiteños hemos estado gobernados por un circulo vicioso del poder. Gobernó Acción Popular, el APRA y uno que otro independiente ramplón. De todos los que nos han gobernado, menos de 10 por ciento son paiteños de nacimiento, la gran mayoría fueron “paiteños de corazón” que nos dejaron con el corazón roto, las arcas fiscales vacías o llenas porque no pudieron gastar en obras para Paita. ¿Hasta cuándo vamos a permitir esto?

 

Anuncios