Por: MARCELINO APARICIO

El distinguido intelectual piurano y presidente de la Academia Peruana de la Lengua, Marcos Martos Carrera acaba de anunciar que nuestros tradicionales vocablos “churre” y “chifle” serán propuestos para formar parte de la próxima edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). Justo homenaje y reconocimiento a dos palabras que sintetizan el sentir y el deseo de superación de los hombres y mujeres de la región. Ambas, fueron universalizadas por Mario Vargas Llosa en su célebre novela “La casa verde”, en cuentos, relatos y obras teatrales como “La Chunga”.En “Los jefes”, texto ambientado en Piura de los años 50 y más concretamente en el legendario colegio San Miguel, MVLl escribe: “El ejemplo cundió. Alguien dio un grito: ‘Yo también’. ‘Ustedes tienen razón’. Comenzaron a discutir entre ellos. Nosotros alentábamos a los más excitados, halagándolos: ‘Bien, churre. No eres ningún marica’.Gracias al notable novelista, que residió en estas cálidas tierras norteñas hasta en dos oportunidades, (1946 y 1953), la cultura regional llegó a los rincones más remotos del mundo. Esta es una deuda que nunca quizá podamos pagar a MVLl, quien ha reconocido en más de una oportunidad que morar en Piura fue una de las más gratificantes experiencias de su vida.  Incluso concluyó la secundaria en el colegio San Miguel, luego de su perturbador paso por el colegio militar Leoncio Prado y un poco antes de que conociera a su voluptuosa tía Julia Urquidi, con la que mantuvo un tórrido romance que pasó a la posteridad en “La tía Julia y el escribidor”.Su fina y vigorosa prosa rezuma piuranidad a cántaros. Allí -aparte de “churre” y “chifles”- aparecen por doquier nuestro distintivo “¡Guá!”, lo mismo que Paita, Colán, Yacila, Sullana, Talara, Canchaque, Morropón, Huancabamba, Ayabaca, Sechura, la plaza Merino, la Mangachería, la Gallinacera, etc. En suma: un verdadero arsenal de “piuranismos” que nuestra juventud debería estudiar y preservar para la posteridad. (“Un pueblo que pierde su identidad cultural no merece vivir sobre la faz de la tierra”, decía un juglar). Una iniciativa concreta sería que el Consejo Regional disponga que la Dirección Regional de Educación dicte un curso especial donde se estudie el paso de Vargas Llosa por Piura y su aporte a nuestro legado histórico. ¿Será mucho pedir?

“Churre” y “chifle” se convierten así en una muestra palpable del aporte cultural de la región Piura a la peruanidad; lo que constituye un verdadero orgullo para los que sentimos fluir por nuestras venas el nostálgico sentimiento regional.La propuesta para el DRAE podría ser la siguiente: “CHURRE”.- m. vocablo usado familiarmente en el extremo norte del Perú para referirse a los niños. “CHIFLE”.- m. Alimento preparado de plátano cocido en rodajas. Incluso podríamos ir más allá y proponer palabras como “churreada”, muy usada en el Bajo Piura para designar a un grupo de párvulos que llega a una casa o vagabundea por las calles. Esta debería ser tomada en cuenta por los académicos como un derivado de “churre”. Hasta deberíamos darle un toque de mercadotecnia a nuestra siempre exquisita culinaria con vocablos como “seco de chavelo” o “mala rabia”.Sin duda, la noticia que nos trae Marco Martos, un poeta que ha forjado su carrera intelectual lejos de Piura pero sin perder contacto con la tierra que lo vio nacer, es halagüeña y esperamos que corone con éxito el aporte de los piuranos al fortalecimiento del Perú como Nación.