Por: Marcelino Aparicio J. 

El pasado martes 17 de abril, acudí al Congreso de la República a realizar unas gestiones administrativas. Estando en el hemiciclo, me dirigí a la oficina de la Comisión de Descentralización, que preside el congresista de Unidad Nacional, Juan Carlos Eguren. Grande fue mi sorpresa al enterarme de que al día siguiente, el pleno de esa comisión iba a votar el caso de la caleta La Tortuga.

En la agenda del día, estaba como punto número uno, de modo que se discutiría muy de mañana del miércoles 18 y nada menos que con la presencia de una delegación de autoridades de Sechura y de la región. Inmediatamente me comuniqué con Otto Yarlequé Coronado -periodista de dilatada trayectoria en el periodismo paiteño- para conocer quién vendría a Lima a representar a Paita en esta trascendental discusión. 

 ¡NO SABIAN NADA DE NADA! 

Cuando me dijo que “nadie sabía nada” y que “no tenían ni la más remota idea de lo que pasaba en el Parlamento Nacional”, me quedé anonadado, estupefacto, helado. Al toque supe que había gato encerrado. ¿Porqué las autoridades sechuranas conocían de la convocatoria y las paiteñas no? Luego hice un enlace telefónico con “La Tribuna del Pueblo”, que dirige el periodista Honorato Ordinola Arica, y cumplí con mi deber paiteñista de alertar públicamente al pueblo de Paita sobre la vil patraña que se cocinaba a sus espaldas.

Al día siguiente, me constituí en la referida comisión de trabajo y observé a varios dirigentes de Sechura aleccionando a su regalado gusto a los integrantes del citado grupo de trabajo sobre sus puntos de vista respecto a la caleta La Tortuga. Su meta era que ese día aprobaran el tema. “Esa tierra nos pertenece”, decían muy orondos, sin recordar que los paiteños les permitimos ingresar en nuestro territorio a cambio de que respeten la paiteñidad de esa zona. 

FABIOLA MORALES BRILLA POR SU PRESENCIA 

¿Y la congresista “paiteña” Fabiola Morales Castillo? ¿Dónde está la “representante” de todos los paiteños? ¿Acaso estaba en una embajada, disfrutando de las prebendas que le da ser segunda vicepresidenta del parlamento? Nunca apareció. Brilló por su ausencia, como brillan sus dientes esmaltados cuando le sonríe a Lourdes Flores. Sus motivos tendrá la doña.

¿Y las autoridades paiteñas? Nunca asomaron las narices. Por nuestra parte entregamos una Ayuda Memoria a los congresistas sobre la pertenencia de La Tortuga a Paita. Especialmente hablamos con el legislador de Unión por el Perú y secretario del referido grupo de trabajo, Isaac Serpa Guzmán, quien se quedó convencido de la paiteñidad de La Tortuga. 

NOS SALVO LA CAMPANA 

Por fortuna para Paita, durante el debate también se tocó el tema de los límites territoriales  entre Tacna y Moquegua, caso sumamente espinoso, una verdadera “papa caliente” que nadie quiere tocar. Así, a los congresistas no les quedó otra cosa que devolver todos los casos de problemas de límites a la Presidencia del Consejo de Ministros para que sean revisados y analizados durante 60 días. ¡Nos salvamos!

Pero qué lección sacamos de este triste episodio. No es la primera vez que ocurre algo similar. Hace tres meses, cuando Jorge Del Castillo presentó un proyecto de ley  de límites de Paita en el que se recortaba 350 kilómetros de nuestro sueño, La Tortuga incluida, tampoco nos enteramos y fueron los dirigentes paiteños, a la batuta de don Julio Ramírez Pasquel, los que dieron la voz de alerta. Como dicen criollamente:  A las autoridades porteñas, las agarraron con los pantalones abajo.

¿Dónde estaba aquella vez la congresista Fabiola Morales Castillo? ¿Acaso seguía en algún cóctel de embajadores? No lo sabemos. En este asunto, tan sensible para la provincia, la principal responsable es Fabiola Morales Castillo; “¿Porqué?” –preguntan sus ayayeros. Fácil: Ella es la “congresista por Paita”, ella trabaja en el Congreso, vive 12 o 14 horas en el Parlamento y por ello gana 14 mil soles mensuales. 

QUE HABLE DE UNA VEZ… 

Si Fabiola Morales Castillo no quiere defender los intereses de Paita ¡Perfecto! que lo diga, pero que no nos pasee, que no nos milonguee. No somos “tarugos”, como dice la Chimoltrufia. Fabiola Morales Castillo espera que reviente el chupo para actuar. Dice: “Nosotros somos fervientes defensores de Paita”, “Paita sobre todas las cosas”, “Por Paita damos la vida”, “Ya paramos todo” y mucho blablablá y blablablá y blablablá. ¡Que se ponga las pilas!  

 WALTER WONG: “TODO ESTA ARREGLADO” 

Recuerdo que aquella vez, el alcalde de ese entonces, don Walter Wong Ayon -con la moral por los suelos luego de la paliza electoral que le dio el pueblo paiteño- no le dio la gana ir a la Asamblea Popular convocada por las fuerzas vivas de la provincia y enrumbó a Lima para hablar con Fabiola Morales Castillo sobre el tema. Hicieron un “show mediatico”, se pasearon por el Congreso y muy sueltos de huesos dijeron: “Todo está arreglado. Hemos parado el tema. Ya hablamos con Jorge Del Castillo”. ¡Qué ridículos!

Si hubieran parado el tema, hoy por hoy no estaríamos con estos líos.Además en este tema, no sólo es responsable Walter Wong Ayon. Para su desgracia, (la fatalidad lo perdigue) el tema estalló durante su gestión; pero también son culpables Alejandro Torres Vega, Germán Tay Ayon y otros ex alcaldes más. 

¿ALGUNA VEZ TUVIMOS “CLASE DIRIGENTE”?

Los paiteños hemos sido empujados a este embrollo por culpa y gracia de nuestra clase dirigente… (¿alguna vez, Paita ha tenido clase dirigente? ¡claro que no!; pero de algún modo tenemos que nombrar a todos aquellos que tuvieron la responsabilid de asumir cargos y le fallaron a los paiteños) Dejaron abandonados a los tortugueños, relegados al triste papel de paiteños de segunda categoría. Nunca les llevaron agua, luz, carreteras, etc. Mientras tanto, la empresa Olimpic se ríe desde la platea y no paga las regalías que por ley le corresponde pagar. ¡Pillos!

Del lado de la municipalidad, Alejandro Torres Vega también tiene que hacer un mea culpa. No se puede dejar pasear así tan fácilmente. Si dice que Fabiola Morales Castillo es “defensora de Paita”, pues, que cumpla su rol a cabalidad. Más comunicación entre el despacho congresal y el despacho municipal de Paita.¡Ya se inventó el teléfono! ¡Hace 10 años que existe Internet! 

LOS ALIADOS PERFECTOS DEL ADVERSARIO

Ojo con la congresista Marisol Espinoza Cruz, esta piurana se juega un partido a favor de Sechura, ni qué decir de Rosa Venegas Mello, que no es ni chicha ni limonada, pero le gusta la cachema sechurana. Así están las cosas y yo termino esta crónica desde el parlamento nacional. Crónica de una patraña que por suerte logramos desnudar a tiempo.