Por: Marcelino Aparicio J. 

Los que votaron por Alan García con la esperanza de que cambiara el modelo económico neoliberal -que desde hace 20 años apalea sin piedad al pueblo peruano-, se equivocaron de cabo a rabo. A punto de cumplir un año en el poder, la administración aprista sólo se ha dedicado a administrar la economía del país, mientras las grandes mayorías se mueren de hambre. En el Perú de estos días, el problema no son los hombres, sino las políticas económicas quivocadas que aplican contra el pueblo.

Los mismo ocurrió con el traidor y vende patria, Alejandro Toledo, que luego de esquilmar el erario nacional (el muy pillo se gastaba miles de dólares en comprar whiswy y licores carísimos para chupar con sus amigotes en Palacio y la gringa reptilesca Eliane Karp engordaba sus billeteras con plata del Estado para comprarse ropa fina) ahora se luce muy campante por todo el mundo y, además, amenaza con regresar a Palacio de Gobierno en las elecciones del 2011.

Ni que decir del asesino, cínico y sátrapa, llamado Alberto Fujimori, hijo predilecto del Imperio de Japón, que nos metió la rata a todos con el cuento de la doble nacionalidad y nos goberno 10 años. Esta troika, (Fujimori, Toledo, García) son los verdaderos vende patria que crearon, criaron y mantienen el dogma neoliberal, es decir: Sueldos de hambre para los trabajadores, venta-remate-regalo-obsequio de empresas estatales peruanas a los grandes transnacionales, tipo Telefónica del Perú, etc.

Cuando cayó la dictadura fujimontecinista, todos pensamos que el modelo económico sería cambiado ipso-facto, pero el “Cholo de Cabana” nos meció. Lo mismo sucedió con García Pérez, que en plena campaña dijo: “En mi gobierno el TLC con Estados Unidos será revisado línea por línea, párrafo por párrafo”. Pero cuando el hombre de la estrella ganó las elecciones, se olvidó de todo y ahora llora a lágrima vida para que George W. Bush lo apoye en su aventura por mantener el modelo neoliberal en el Perú.

Es sintomático ver a García Pérez (¿se acuerdan del Antiimperialismo y el Apra, de Víctor Raúl de Haya de la Torre?) pidiendo que EEUU por caridad apruebe un Acuerdo Comercial que para las  grandes mayorías de peruanos empobrecidos significará elevar a mil por ciento las medicinas, la desaparición de miles de puestos de trabajo y el colapso del campesinado dedicado al arroz y el algodón. Pero para los consorcios empresariales (SNI, ADEX, CONFIEP), la maldita plutocracia, será el negocio de sus vidas. (CONTINUARA)