abril 2007


Por: Marcelino Aparicio J. 

La anunciada fusión del Centro de Entrenamiento Pesquero de Paita (CEP-PAITA) con Fondepes, es el último desatino del gobierno de Alan García Pérez contra nuestra provincia. Parece que García Pérez no se contentó con nombrar a uno de sus amiguitos como presidente del directorio del CEP -el tal Martín León Trelles, que también es compadre del alcalde Piura, José “El Loro” Aguilar, a quien le sacó un jugoso contrato para vender combustible- sino que ahora, el líder aprista quiere quitarle toda la autonomía al CEP, una institución que dejaba bien en alto el nombre de Paita y que incluso estaba en el escalafón de organismos descentralizados más eficientes del país.

No se sabe quién le metió esto en la cabeza del presidente; pero sin duda los “antipaiteños” están por todos lados y pululan como moscas en chiquero de chancho con triquina.  El CEP fue creado durante la dictadura de Alberto Fujimori, pero cumplió a cabalidad su cometido y rápidamente se puso a la vanguardia en tecnologías pesqueras. Muchos pescadores paiteños se capacitaron en sus instalaciones y es una pena que la mano de un político como García venga a destruir un hito en la historia de Paita.

¿Qué busca Alan? ¿Qué las órdenes en el CEP-PAITA las de desde una cómoda oficina ubicada en Lima? Lo que pasa es que los burócratas apristas quieren estar cerca del poder limeño y les apesta las provincias; por eso a uno de esos “malnacidos” se le ocurrió quitar autonomía a CEP-PAITA.  

ES UNA MEDIDA DICTATORIAL 

García borra con las patas lo que hizo con las manos ya que más allá de “bla, bla, bla” de su reciente visita de una semana a Piura,  parecía que el hombre se identificaba con la Región Piura. Pero, una vez más, nos equivocamos. 

¿Y mientras tanto qué dice la clase política porteña? Ni pío. Cierra la boca,  se asusta de las órdenes emanadas desde Lima. Nadie osa contradecirlas y si lo hacen, lo hacen a media voz. (“Hay que romper el pacto infame de hablar a media voz”, decía el gran maestro de maestros, don Manuel González Prada, en “Horas de Lucha”, una obra fundamental de peruanidad, que desgraciadamente ni siquiera conocen de su existencia algunos “dignos” representantes de la “clase dirigente” paiteña)

Lo que deberían hacer es convocar a la población para rechazar esta medida de corte dictatorial, que atenta contra la autonomía de Paita y  no hace sino reivindicar el carácter centralista del gobierno de García.   

Los trabajadores del CEP-PAITA se encuentran luchando desde hace varios años por la moralización de esa institución. En verdad, se trata de una batalla solitaria que dan para dignificar su centro de labores. No es posible que ellos sigan solos en la lucha.

Por lo menos los partidos políticos de Paita deberían emitir un comunicado dando a conocer su punto de vista y rechazando esta acción que García respalda con su rúbrica. Es hora que despierten y se pongan a trabajar. ¿O acaso es cierto que los partidos políticos paiteños existen sólo en periodo electoral, cuando se ponen como locos en busca de la mamadera municipal?

Por: Marcelino Aparicio J. 

El pasado martes 17 de abril, acudí al Congreso de la República a realizar unas gestiones administrativas. Estando en el hemiciclo, me dirigí a la oficina de la Comisión de Descentralización, que preside el congresista de Unidad Nacional, Juan Carlos Eguren. Grande fue mi sorpresa al enterarme de que al día siguiente, el pleno de esa comisión iba a votar el caso de la caleta La Tortuga.

En la agenda del día, estaba como punto número uno, de modo que se discutiría muy de mañana del miércoles 18 y nada menos que con la presencia de una delegación de autoridades de Sechura y de la región. Inmediatamente me comuniqué con Otto Yarlequé Coronado -periodista de dilatada trayectoria en el periodismo paiteño- para conocer quién vendría a Lima a representar a Paita en esta trascendental discusión. 

 ¡NO SABIAN NADA DE NADA! 

Cuando me dijo que “nadie sabía nada” y que “no tenían ni la más remota idea de lo que pasaba en el Parlamento Nacional”, me quedé anonadado, estupefacto, helado. Al toque supe que había gato encerrado. ¿Porqué las autoridades sechuranas conocían de la convocatoria y las paiteñas no? Luego hice un enlace telefónico con “La Tribuna del Pueblo”, que dirige el periodista Honorato Ordinola Arica, y cumplí con mi deber paiteñista de alertar públicamente al pueblo de Paita sobre la vil patraña que se cocinaba a sus espaldas.

Al día siguiente, me constituí en la referida comisión de trabajo y observé a varios dirigentes de Sechura aleccionando a su regalado gusto a los integrantes del citado grupo de trabajo sobre sus puntos de vista respecto a la caleta La Tortuga. Su meta era que ese día aprobaran el tema. “Esa tierra nos pertenece”, decían muy orondos, sin recordar que los paiteños les permitimos ingresar en nuestro territorio a cambio de que respeten la paiteñidad de esa zona. 

FABIOLA MORALES BRILLA POR SU PRESENCIA 

¿Y la congresista “paiteña” Fabiola Morales Castillo? ¿Dónde está la “representante” de todos los paiteños? ¿Acaso estaba en una embajada, disfrutando de las prebendas que le da ser segunda vicepresidenta del parlamento? Nunca apareció. Brilló por su ausencia, como brillan sus dientes esmaltados cuando le sonríe a Lourdes Flores. Sus motivos tendrá la doña.

¿Y las autoridades paiteñas? Nunca asomaron las narices. Por nuestra parte entregamos una Ayuda Memoria a los congresistas sobre la pertenencia de La Tortuga a Paita. Especialmente hablamos con el legislador de Unión por el Perú y secretario del referido grupo de trabajo, Isaac Serpa Guzmán, quien se quedó convencido de la paiteñidad de La Tortuga. 

NOS SALVO LA CAMPANA 

Por fortuna para Paita, durante el debate también se tocó el tema de los límites territoriales  entre Tacna y Moquegua, caso sumamente espinoso, una verdadera “papa caliente” que nadie quiere tocar. Así, a los congresistas no les quedó otra cosa que devolver todos los casos de problemas de límites a la Presidencia del Consejo de Ministros para que sean revisados y analizados durante 60 días. ¡Nos salvamos!

Pero qué lección sacamos de este triste episodio. No es la primera vez que ocurre algo similar. Hace tres meses, cuando Jorge Del Castillo presentó un proyecto de ley  de límites de Paita en el que se recortaba 350 kilómetros de nuestro sueño, La Tortuga incluida, tampoco nos enteramos y fueron los dirigentes paiteños, a la batuta de don Julio Ramírez Pasquel, los que dieron la voz de alerta. Como dicen criollamente:  A las autoridades porteñas, las agarraron con los pantalones abajo.

¿Dónde estaba aquella vez la congresista Fabiola Morales Castillo? ¿Acaso seguía en algún cóctel de embajadores? No lo sabemos. En este asunto, tan sensible para la provincia, la principal responsable es Fabiola Morales Castillo; “¿Porqué?” –preguntan sus ayayeros. Fácil: Ella es la “congresista por Paita”, ella trabaja en el Congreso, vive 12 o 14 horas en el Parlamento y por ello gana 14 mil soles mensuales. 

QUE HABLE DE UNA VEZ… 

Si Fabiola Morales Castillo no quiere defender los intereses de Paita ¡Perfecto! que lo diga, pero que no nos pasee, que no nos milonguee. No somos “tarugos”, como dice la Chimoltrufia. Fabiola Morales Castillo espera que reviente el chupo para actuar. Dice: “Nosotros somos fervientes defensores de Paita”, “Paita sobre todas las cosas”, “Por Paita damos la vida”, “Ya paramos todo” y mucho blablablá y blablablá y blablablá. ¡Que se ponga las pilas!  

 WALTER WONG: “TODO ESTA ARREGLADO” 

Recuerdo que aquella vez, el alcalde de ese entonces, don Walter Wong Ayon -con la moral por los suelos luego de la paliza electoral que le dio el pueblo paiteño- no le dio la gana ir a la Asamblea Popular convocada por las fuerzas vivas de la provincia y enrumbó a Lima para hablar con Fabiola Morales Castillo sobre el tema. Hicieron un “show mediatico”, se pasearon por el Congreso y muy sueltos de huesos dijeron: “Todo está arreglado. Hemos parado el tema. Ya hablamos con Jorge Del Castillo”. ¡Qué ridículos!

Si hubieran parado el tema, hoy por hoy no estaríamos con estos líos.Además en este tema, no sólo es responsable Walter Wong Ayon. Para su desgracia, (la fatalidad lo perdigue) el tema estalló durante su gestión; pero también son culpables Alejandro Torres Vega, Germán Tay Ayon y otros ex alcaldes más. 

¿ALGUNA VEZ TUVIMOS “CLASE DIRIGENTE”?

Los paiteños hemos sido empujados a este embrollo por culpa y gracia de nuestra clase dirigente… (¿alguna vez, Paita ha tenido clase dirigente? ¡claro que no!; pero de algún modo tenemos que nombrar a todos aquellos que tuvieron la responsabilid de asumir cargos y le fallaron a los paiteños) Dejaron abandonados a los tortugueños, relegados al triste papel de paiteños de segunda categoría. Nunca les llevaron agua, luz, carreteras, etc. Mientras tanto, la empresa Olimpic se ríe desde la platea y no paga las regalías que por ley le corresponde pagar. ¡Pillos!

Del lado de la municipalidad, Alejandro Torres Vega también tiene que hacer un mea culpa. No se puede dejar pasear así tan fácilmente. Si dice que Fabiola Morales Castillo es “defensora de Paita”, pues, que cumpla su rol a cabalidad. Más comunicación entre el despacho congresal y el despacho municipal de Paita.¡Ya se inventó el teléfono! ¡Hace 10 años que existe Internet! 

LOS ALIADOS PERFECTOS DEL ADVERSARIO

Ojo con la congresista Marisol Espinoza Cruz, esta piurana se juega un partido a favor de Sechura, ni qué decir de Rosa Venegas Mello, que no es ni chicha ni limonada, pero le gusta la cachema sechurana. Así están las cosas y yo termino esta crónica desde el parlamento nacional. Crónica de una patraña que por suerte logramos desnudar a tiempo.

Por: Marcelino Aparicio J. 

Lo que hace Alan García en Piura es “puro show”, “escena mediática”, “circo para el pueblo”, tal como lo hacía la flacuchenta Laura Bozzo en los tiempos de la dictadura fujimontesinista. En esos duros años, mientras el ahora presidente se paseaba por los “Campos Elíseos” o disfrutaba de la vista desde la Torre de Eiffel, en pleno corazón de París, nosotros, los verdaderos ciudadanos de pie, nos fajábamos contra el sátrapa Alberto Fujimori y su banda de asesinos. Reunión con clubes de madres, con dirigentes vecinales, todo es puro “fururú-farará” , mientras García no tome el toro por las astas. En primer lugar, el jefe de Estado parece ignorar que la región Piura ha sido gobernada por su partido en los últimos 30 años, con resultados desastrosos. Nos dirán que el incapaz César Trelles Lara tiene un periodo en el poder: Falso. Nos dirán que el aprista arrepentido José “El Loro” Aguilar recién tiene 100 días en el sillón municipal. Falso. Hagamos memoria: Trelles Lara fue diputado en los 80, lo mismo que Aguilar y el otro jurásico llamado José Carlos Carrasco Távara. Lo mismo pasa con Jhonny Peralta y el “delfín” Luis Guevara Trelles (sobrino de Trelles Lara). Ni qué decir de Eduardo Cáceres Chocano, el impresentable ex alcalde de Piura que dio de beber leche malograda a los niños piuranos. Sin duda,  la lista de desacertados personajes es muy extensa y no alcanza la luz de la estrella para protegerlo. Otro que no escapa a las criticas es José Vitonera, el separatista alcalde talareño que tuvo el desparpajo de anunciar que se anexaría a Tumbes si Trelles Lara no cedía a sus presiones. Típico lío aprista por el poder. Frente a esta apretada síntesis, García tiene que hacer un riguroso examen de autocrítica sobre el rol que cumplió el APRA en la región en los últimos 30 años y después cumplir sus promesas con la población.    

Por: Marcelino Aparicio J. 

Los que votaron por Alan García con la esperanza de que cambiara el modelo económico neoliberal -que desde hace 20 años apalea sin piedad al pueblo peruano-, se equivocaron de cabo a rabo. A punto de cumplir un año en el poder, la administración aprista sólo se ha dedicado a administrar la economía del país, mientras las grandes mayorías se mueren de hambre. En el Perú de estos días, el problema no son los hombres, sino las políticas económicas quivocadas que aplican contra el pueblo.

Los mismo ocurrió con el traidor y vende patria, Alejandro Toledo, que luego de esquilmar el erario nacional (el muy pillo se gastaba miles de dólares en comprar whiswy y licores carísimos para chupar con sus amigotes en Palacio y la gringa reptilesca Eliane Karp engordaba sus billeteras con plata del Estado para comprarse ropa fina) ahora se luce muy campante por todo el mundo y, además, amenaza con regresar a Palacio de Gobierno en las elecciones del 2011.

Ni que decir del asesino, cínico y sátrapa, llamado Alberto Fujimori, hijo predilecto del Imperio de Japón, que nos metió la rata a todos con el cuento de la doble nacionalidad y nos goberno 10 años. Esta troika, (Fujimori, Toledo, García) son los verdaderos vende patria que crearon, criaron y mantienen el dogma neoliberal, es decir: Sueldos de hambre para los trabajadores, venta-remate-regalo-obsequio de empresas estatales peruanas a los grandes transnacionales, tipo Telefónica del Perú, etc.

Cuando cayó la dictadura fujimontecinista, todos pensamos que el modelo económico sería cambiado ipso-facto, pero el “Cholo de Cabana” nos meció. Lo mismo sucedió con García Pérez, que en plena campaña dijo: “En mi gobierno el TLC con Estados Unidos será revisado línea por línea, párrafo por párrafo”. Pero cuando el hombre de la estrella ganó las elecciones, se olvidó de todo y ahora llora a lágrima vida para que George W. Bush lo apoye en su aventura por mantener el modelo neoliberal en el Perú.

Es sintomático ver a García Pérez (¿se acuerdan del Antiimperialismo y el Apra, de Víctor Raúl de Haya de la Torre?) pidiendo que EEUU por caridad apruebe un Acuerdo Comercial que para las  grandes mayorías de peruanos empobrecidos significará elevar a mil por ciento las medicinas, la desaparición de miles de puestos de trabajo y el colapso del campesinado dedicado al arroz y el algodón. Pero para los consorcios empresariales (SNI, ADEX, CONFIEP), la maldita plutocracia, será el negocio de sus vidas. (CONTINUARA)