Tomado de la Agencia EFE 

(EFE) El ex presidente peruano Alberto Fujimori atribuyó al Ejército peruano los crímenes de lesa humanidad cometidos durante su gobierno (1990-2000), por los que se ha pedido su extradición de Chile, según reveló hoy una fuente del proceso. El jefe de la Unidad de Extradiciones de la Procuraduría, Omar Chehade, dijo que Fujimori negó haber dado órdenes a la Comandancia General del Ejército o a los entonces ministros de Defensa y del Interior para realizar los operativos que terminaron en crímenes. Las declaraciones de Fujimori fueron hechas en el informe que su defensa entregó al magistrado chileno Orlando Álvarez como parte de sus descargos por el proceso de extradición solicitado por la justicia peruana. El pedido de extradición se sustenta en diez juicios por cargos de corrupción y dos por violación a los derechos humanos, a raíz del asesinato de 15 personas en Barrios Altos en 1991 y de 10 personas de la universidad La Cantuta en 1992 cometidas por el paramilitar grupo Colina. Chehade manifestó, en entrevista con Radio Nacional del Perú, que el ex mandatario aseguró desconocer de tácticas militares y de estrategias de inteligencia porque su formación profesional era en matemáticas. “Esta es una clásica argumentación picaresca, en la cual el extraditable se lava las manos y hecha la responsabilidad al Ejército peruano”, anotó el responsable de extradiciones.  Chehade agregó que la Procuraduría ha documentado que en Perú “había toda un política sistemática, una especie de terrorismo de Estado, que Fujimori aplicó en concordancia con ciertos manuales elaborados a comienzos de su gestión”. La defensa de Fujimori invocó además la Inmunidad Soberana por ser presidente, con la cual rechazan cualquier responsabilidad penal por los delitos cometidos durante su gestión, criticó Chehade.  El funcionario peruano aseguró que el informe de la defensa de Fujimori “es una burla al país”. La fiscalía de Chile debe emitir en abril próximo su dictamen sobre el pedido de extradición elaborado por Perú hace más de un año, después de haber recibido los reportes finales de ambas partes. Fujimori goza de libertad provisional en Santiago, después de haber permanecido seis meses bajo detención tras su sorpresivo arribo a Chile en noviembre de 2005. El ex gobernante renunció a la presidencia de Perú en 2000 después de que se descubrió una enorme red de corrupción encabezada por su asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos, preso en Lima. Desde su renuncia, hecha por fax desde Tokio, Fujimori vivió en Japón, país de sus ancestros, hasta que decidió viajar a Chile en 2005 en un avión privado.

NdR (MARCELINO APARICIO).- No hay duda que el prófugo Alberto Fujimori es uno de los jefes de Estado más cínicos que hayamos tenido. En su desesperación para salvar el pellejo y librarse de la cárcel, el sátrapa le tira toda la responsabilidad de los asesinatos y violaciones a los derechos humanos en la decada pasada al Ejército, sin reparar que la mafia que por aquel entonces maneja a las Fuerzas Armadas eran sus hijos putativos. Primero dijo que no sabía lo que hacía Vladimiro Montesinos y ahora le tira barro a los militares. Fujimori no tiene perdón de Dios.