Por: Marcelino Aparicio

La designación del cuestionado Martín León Trelles como miembro del Directorio del Centro de Entrenamiento Pesquero de Paita causa indignación y rabia en Paita. Cómo es posible de un personaje involucrado en el escándalo de la venta de combustible a su también “amigo” José Aguilar Santisteban sea premiado con este tipo de designación. Sin duda, creemos que el jefe de Estado ha sido sorprendido con este tipo de nombramientos y los paiteños no podemos hacer más de rechazar el manejo antojadizo que hace el Gobierno Central de las instituciones más representativas de la provincia. ¿Acaso en Paita no hay profesionales competentes para designarlos en tan importante cargo? ¿Acaso el señor León Trelles tiene una varita mágica con la que va a solucionar los problemas del CEP Paita? No estamos en contra de que un aprista honesto se siente en el sillón de la administración de esa importante institución porteña, pero sí estamos en contra de que se designe a personas cuestionadísimas moral y éticamente. Esta designación a dedo nombramiento no hace sino demostrarle al país que se viene un duro copamiento de los cargos públicos por parte de miembros del Partido Aprista. La profecía del ex viceministro Agustín Mantilla (dicho sea de paso hasta el momento no dice a quién pertenecían los casi dos millones de dólares que depositó en una cuenta en un paraíso fiscal del Caribe) se cumple a pasos agigantados. “En menos de dos años, los apristas vamos a estar en los cargos públicos más importantes del país”, dijo Mantilla en una reunión con apristas, ansiosos de ingresar al aparato estatal, cual zorros a un corral de gallinas. Hay que recordar que Alan García ganó la presidencia con votos prestados de la derecha, llámese Lourdes Flores Nano, Luis Bedoya Reyes, (Unidad Nacional) pasando por sobones de medio pelo como Humberto Lay Sun (Restauración Nacional) y Ricardo Wong  (Y se llama Perú). Entonces, los apristas no pueden exigir entrar a los cargos públicos por un “derecho natural” ya que son el partido de gobierno. Dicho sea de paso, la noche del mitin por el Día de la Fraternidad, en febrero pasado, Alan García, ni corto ni perezoso, no se asomó por el estrado oficial porque le dijeron que un numeroso grupo de “compañeros” le iban a gritar “¡Apristas sí… amigos no!”, en clara alusión al descontento que existe entre los seguidores del partido de la estrella que actualmente permanecen desocupados, pero listos para tomar por asalto las oficinas del Estado. 

¡RECHAZAMOS ESTE NOMBRAMIENTO!     

Alan García trata de aguantar el vendaval, pero el caso de León Trelles, un hombre que no tiene ningún vínculo con el sector marítimo y que sabe de pesca tanto como un agricultor de minería, demuestra que el control se le escapa de las manos. Por eso, a los paiteños nos queda rechazar públicamente esta designación y exigir respeto hacia nuestras instituciones. León Trelles es el típico sujeto que está a la casa de un partido político para ganarse “alguito”. Si dice ser tan eficiente porqué tiene que usar a sus amigos para ganar dinero fácil, a través de contratos amañados con el Estado. ¡pobre del CEP Paita con personas como estas! Sin duda confiamos que los trabajadores de CEP Paita sabrán ponerse a la altura de las circunstancias y defenderán los intereses de Paita hasta la muerte, como dice el himno de la provincia. El pueblo los respaldará.