Por: Marcelino Aparicio

En una reciente entrevista en RPP, el ministro de Vivienda y Construcción, Hernán Garrido Lecca ha tenido frases desafortunadas para con los periodistas y su sacrificada labor. Muy fresco, el rollizo personaje alcanzó a decir: “Confieso avergonzado que el 31 de octubre de 1976, en un campamento en Marcahuasi, ante la ausencia de papel higiénico, tuve que utilizar un periódico local”.

Estas declaraciones, vienen a colación luego de que el presidente Alan García Pérez -en otro desatimado gesto- lanzara al piso, en plena conferencia de prensa en Palacio de Gobierno, un ejemplar del diario opositor La República. Esto demuestra que los jerarcas del partido de gobierno están perdiendo los papeles y se dejan llevar por las emociones. También dejan en claro un mensaje velado a la prensa independiente, la que le sigue los pasos y le sopla la nuca: “No me gusta que me fiscalices. Ten cuidado”.Sin duda, nadie quiere escuchar que otros le canten sus verdades y menos de manera pública como hacen un grupo de hombres y mujeres de prensa que no le temen al poder de turno. Una vez más, la “bufalada” sale a flote y nos dice muy soterradamente: “prepárense que viene lo bueno”. García Pérez, con este tipo de acciones no hace sino demostrar que no ha aprendido nada y sigue siendo el mismo muchacho malcriado que a los 35 años timó a los peruanos y se hizo de la presidencia a costa del futuro del Perú. Cuidado que se vienen tiempos difíciles para la prensa independiente, no para los sobones de cuello y corbata que mañana, tarde y noche repiten como loros en sus noticiarios: las exportaciones han crecido dos mil por ciento, el próximo año vamos a exportar 20 millones de papa a Europa, hemos renegociado una vieja deuda y así nos pintan pajaritos en el cielo. Pero estos también olvida que las calles de todo el Perú están llenas de tuberculosos, desocupados, jóvenes que ante la carencia de oportunidades y mano firme se hunden en las pandillas.