febrero 2007


Campesinos agrupados en la Asociación Agrícola Túpac Amaru del distrito de La Huaca, provincia de Paita- Piura denunciaron ayer que el presidente regional César Trelles Lara “ha vendido a empresas transnacionales tierras que nos pertenece desde hace más de 20 años”. Explicaron que Trelles Lara, a quien a denunciado ante el Poder Judicial, ha sorprendido al presidente de la República, Alan García y a directivos de las empresas Mapple y Palma de Espino, quienes en enero último adquirieron esos terrenos por un monto superior a los 600 mil dólares para cultivar caña de azúcar que servirá de insumo en la elaboración de etanol. Los campesinos recordaron que el marzo del año 1991, la Dirección Departamental de Agricultura de Piura emitió la Resolución 0050-91-RG-UAD-II PIURA en la que se adjudicaba las 390 hectáreas a la referida comunidad campesina. Indicaron que dicho trámite quedó inscrito en los registros de propiedad de la Dirección Departamental de Agricultura, pero ahora Trelles Lara pretende desconocer estos documentos. Manifestaron que no se oponen al Proyecto del Etanol, pero exigen que se respete la propiedad de las tierras, las mismas que fueron utilizadas desde el siglo XIX para el pastoreo de sus cabras, ovejas y vacas.

Anuncios

Cuentan los viejos de mi tierra, que al norte de un remoto país andino existía una tórrida y sedienta región, gobernada por un loro parlanchín, que solía hacer gala de su omnímodo poder. La verdusca ave acababa de ser elegida para administrar la comuna local. En una majestuosa ceremonia, a la que asistieron cientos de animales de las comarcas vecinas, el loro de marras fue investido de autoridad suprema y henchido de orgullo inició su mandato en olor de multitud. Hasta el mismísimo Rey, un caballo de fino relincho que gobernaba a miles de leguas de aquel alejado territorio, envió una comitiva oficial deseando parabienes al aludo cacique. Más allá de las eternas y acaloradas disputas políticas, todo marchaba bien. Pero un día, un chilalo renegón levantó el pico y en tono conminatorio convocó al Consejo de Aves para hacer una grave denuncia que involucraba al loro y su esposa. Se reunieron gallinazos, gallinas, soñas, cotorras, lechuzas y torcazas. Como director de debate se eligió a un jañape de poses filosóficas. “El loro ha traicionado nuestra confianza”, -comenzó diciendo el chilalo ante la expectativa general. “¿De qué lo acusan?” -interrogó el jañape para centrar la discusión. “Mire don Jañape… -volvió a terciar el chilalo y continuó- La última vez que el loro estuvo a cargo del cabildo, hace ya algunos años, dejó deudas sin pagar a decenas de aves y otros animales. Se le debe al gallinazo por sus servicios de limpieza en la ciudad, a la cotorra por tres espectáculos circenses, a la lechuza por sus tareas de vigilancia nocturna y a muchos más”. Desde el auditorio se levantó un murmullo amenazante y no faltó alguien que exigió la presencia inmediata del atrevido loro, quien -alertado por sus secuaces- permanecía sobre la copa de un vetusto algarrobo, a la espera de noticias. El jañape llamó a la calma y el chilalo continuó con voz engolada y gestos grandilocuentes. “Se ha cometido delito de nepotismo; mientras todos esperan que la comuna honre sus deudas; el loro, aprovechando su condición de administrador temporal de los bienes de todos, le paga a su mujer una antigua deuda que dizque le tenía el ayuntamiento y le entrega siete mil bolsas de exquisito alpiste. ¡No hay derecho!”. La muchedumbre montó en cólera y pidió la cabeza del gobernante, quien fue conducido a la asamblea ipso facto. Respondió que todo era un infundio para dejarlo mal ante su pueblo. “¡Ya basta de tanta cantaleta, de tanto ataque artero! -gritó a pico de jarro ante la sorpresa de todos- ¡No se ensañen con una mujer que ha dado la cara por defender a los más pobres!”. El jañape, que lo había estado mirando inquisitivamente, levantó la pata para interrumpir y acomodándose el monóculo espetó: “La mujer del César no sólo debe ser honesta, sino parecerlo”. Todos enmudecieron. Enseguida, fue vacado del cargo y sentenciado al exilio, pero antes, el Consejo de Ancianos dispuso que le cortaran las alas para que nunca más le volvieran a crecer.

PD.- Cualquier parecido con la realidad es pura (¿Piura?) coincidencia.

marcelinoaparicio3.jpg Jorge Miranda García, el cuestionado hombre fuerte del alcalde, José Aguilar Santisteban, tiene un pasado político tortuoso y, quizá, desconocido para la mayoría de piuranos. No sólo se le vincula con el movimiento fujimorista Vamos Vecino, sino que también tuvo un paso fugaz por las filas del Partido Nacionalista Peruano, de Ollanta Humala, hasta que finalmente le llegaron sus “cinco minutos de fama” como candidato a la alcaldía de Lima Metropolitana, encabezando un movimiento marginal denominado Dialogo Vecinal.

Todo comenzó el verano pasado, cuando el calor de la campaña presidencial encendió el ánimo de los peruanos.

A fines del 2005, Miranda husmeó en el entorno íntimo de Humala, cuyo equipo de campaña, encabezado por el español

Ramón Pérez Almodóvar, necesitaba con urgencia un medio de comunicación para morigerar los daños causados por la prensa limeña. Su padrino fue Alexis Humala, hermano de Ollanta.

De la noche a la mañana y sin tener experiencia periodística, Miranda se dio mañas para hacerse de la dirección del pasquín “La Olla”, dejando en el camino a hombres y mujeres de prensa que llevaban varios meses en la campaña humalista. Desde el semanario, Miranda disparó sin piedad contra Alan García y recordó el abecedario de las denuncias contra el actual jefe de Estado. Y claro, a Lourdes Flores, por entonces candidata de Unidad Nacional, tampoco se libró de la artillería pesada de “La Olla”.

Esto llamó poderosamente la atención de la prensa capitalina, que acudió en masa al local nacionalista de Parque Sur, San Borja, en busca de Miranda y su corte. Un reportero del programa “La Ventana Indiscreta”, sacó a la luz el pasado fujimorista de Miranda. Lo vincularon al entorno de asesores del ex candidato a la alcaldía de Lima Metropolitana y ex ministro de Economía de Alberto Fujimori, Juan Carlos Hurtado Miller, el hombre que dirigió el brutal “shock” económico de los 90. En el mismo programa, los periodistas de Frecuencia Latina sostenían que Miranda dirigió el aparato juvenil de Vamos Vecino, el movimiento electoral que Absalón Vásquez puso al servicio de Fujimori en las elecciones municipales de 1998. El ahora asesor de Aguilar Santisteban, nunca dijo esta boca es mía y cuando lo buscaron para el descargo respectivo no apareció. Días después, en su edición del 19 de abril, el diario La República entrevistó al periodista Américo Albarracín, coeditor de “La Olla”, quien reconoció públicamente que el medio de comunicación se subvencionada con publicidad de los candidatos nacionalistas al congreso y dijo que Miranda coordinaba directamente con Alexis Humala. Luego de los certeros ataques de la prensa capitalina, Miranda fue separado del cargo de Director de Rentas de la Municipalidad de Surquillo, en el que se desempeñaba. El alcalde de ese distrito, Gustavo Sierra no quiso líos y le cerró la puerta del Palacio Municipal. Miranda se quedó en la calle, con un negro porvenir por delante. Horas después se enteraría de que Humala le había bajado el dedo. Entonces, inició una “guerra de guerrillas” con declaraciones en los medios limeños en las que censuraba la falta de lealtad del candidato nacionalista. Pero todo estaba perdido. En noviembre, de otro lado, sorprendió a tirios y troyanos cuando se presentó como candidato a la alcaldía de Lima Metropolitana por Dialogo Vecinal, en competencia directa nada menos que con Luis Castañeda Lossio, Humberto Lay, Benedicto Jiménez y otros 10 ilustres desconocidos como él. El resto de la historia, ya la conocen los piuranos.

marcelinoaparicio1.jpg En una sencilla pero significativa ceremonia, la Asociación Pro Región Grau y la Colonia de Paiteños Residentes en Lima-Callao, entregaron los premios a los ganadores del Concurso “Sesquicentenario de la Muerte de la Heroína Paiteña, Manuelita Sáenz”. La actividad se llevó a cabo el pasado viernes 22 de diciembre en el salón principal de la Municipalidad de Paita con la asistencia de representantes del Patronato Cultural de Paita, Asociación de Artistas de Paita, entre otros. El ganador del Concurso fue el alumno Luis Antonio Padilla Godos, quien se hizo acreedor a un Diploma de Honor y 100 dólares americanos. “Vamos a seguir la tradición de Manuelita Sáenz y rescataremos los valores históricos de Paita entre la juventud”, dijo el estudiante, quien cursa estudios en el colegio privado San Agustín de Paita. Junto a Padilla Godos participaron alumnos de los colegios Nuestra Señora de las Mercedes, San Francisco, Eliseo La Serna, Sagrado Corazón de Jesús, entre otros.
En representación del Patronato Cultural de Paita, Julio Ramírez Pasquel resaltó el aporte de la Asociación Pro Región Grau al desarrollo de la cultura porteña y dijo que “este tipo de concursos incentivan en los jóvenes el amor por la tierra que los vio nacer”. Por su parte, el periodista, Marcelino Aparicio, director de la citada asociación, agradeció a las personas que de una y otra manera participaron en el concurso, especial al portal de Paita por su invalorable apoyo a esta actividad. También al jurado, que estuvo integrado por Julio Ramírez Pasquel, Mary Godos Curay y Vidal Rivas. “Pese a todo lo que se ha dicho de nosotros, vamos a seguir apostando por la cultura. Anunciamos que durante el 2007 realizaremos una Olimpiada Cultural en la que participarán alumnos de secundaria de todos los colegios de la provincia con grandes premios”, dijo finalmente Marcelino Aparicio Jiménez .

El presidente de la República, Alan García y el Premier, Jorge Del Castillo han traicionado a Paita al firmar el oficio N° 177-2006-PR que legaliza el “robo” de la caleta La Tortuga por parte de Sechura. Es increíble que los paiteños hayamos llegado a esta instancia debido a la dejadez de nuestras autoridades, que no supieron ponerse a la altura de los sagrados intereses de la provincia. Para los burócratas de la Presidencia del Consejo de Ministros, la supuesta consulta vecinal realizada en La Tortuga tiene todo el respaldo legal. No toman en cuenta que no asistió el Jurado Nacional de Elecciones ni la Oficina Nacional de Procesos Electorales, entes encargados de este tipo de actividades. Tampoco reparan en el hecho que sólo votó el 40 por ciento de la población y que el restante 60% se abstuvo de hacerlo por considerarla ilegal. Además, el Gobierno Regional –digitado por el felón de César Trelles Lara- no tiene mandato para hacer este tipo de consultas. La PCM tampoco ha tomado en cuenta el carácter histórico de la pertenencia de La Tortuga a Paita, ni el intercambio comercial-cultural que existe entre la capital de la Provincia y esa caleta. A los paiteños nos asiste la razón y la historia está de nuestro lado. Por eso es menester cerrar filas en defensa de la intangibilidad del territorio porteño. Convoquemos al paro provincial y cerremos el segundo puerto del Perú para que Alan García y Jorge Del Castillo sientan el peso de la furia paiteña.

De Honorato Ordinola se pueden decir muchas cosas. Sus detractores dirán que es un “crítico ácido” del alcalde reeleccionista, Walter Wong Ayon; que le hace mucho daño a Paita y otras cosas más. En la otra orilla, sus amigos dirán que es un periodista “honesto”, “combativo”, que “no se casa con nadie”. Son dos puntos de vista diametralmente opuesto que este hombre del micrófono genera en la comunidad paiteña. Pero ¿Qué sería de Paita sin la voz y los comentarios crudos de Honorato Ordinola?, -nos preguntamos. Sin duda que es un personaje “muy controvertido” y “especial” a la vez. Por eso, cuando nos enteramos de que la primera autoridad municipal de la provincia había iniciado un proceso legal contra este comunicador social nos llenamos de rabia y consternación. Para nosotros, el único pecado de Honorato Ordinola es emitir opinión sobre lo que pasa en Paita. ¡No ha cometido otro delito! Si lo que dice Honorato Ordinola no le gusta al señor Wong Ayon, pues tiene que aguantarse porque para eso es una autoridad elegida con el voto popular, expuesta permanentemente al escrutinio de la gente y muy especial de los periodistas. En la mente nos queda la idea de que a Wong Ayon no le gustan los comentarios lanzados por Honorato Ordinola y por ello lo querella. No le gusta la oposición. Sólo quiere periodistas “amigos” que le canten al odio lo que él quiere escuchar. Cuando un político echa mano al Poder Judicial para atacar a un periodista significa que ese político ha perdido la confianza en sí mismo o está desesperado. Para nosotros, Wong Ayon ha cometido el peor error de su carrera política al querellar a Honorato Ordinola. Lo único que conseguirá será provocar la solidaridad del gremio, no necesariamente de Paita, pero sí de Lima, donde el trabajo de un periodista contestatario siempre es bien destacado. No nos sorprendería que en estos días le llegue una carta de solidaridad del gremio de periodistas limeños a Honorato Ordinola; instándolo a seguir en la defensa de la libertad de expresión y otros. No sabemos quién le aconsejó a Wong enjuiciar a Honorato Ordinola, pero de seguro que no fue su conciencia. Creemos que en un momento de cólera, Wong decidió querellarlo ante su imposibilidad de detener la avalancha de críticas que surgen a diario desde las ondas de Radio Pacífico. Desde la Capital de la República, somos los primeros en expresar nuestra solidaridad con el colega Honorato Ordinola y lamentar la campaña desleal que han emprendido en su contra; incluso cayendo en cosas personales que sólo le incumbe a él y nadie más. Es cuestionable que Wong se dedique a querellar periodistas en vez de hacer propuestas concretas al pueblo paiteño. En fin, cierro este comentario porque de pronto no le gusta al alcalde y termino querellado.